viernes, 25 de noviembre de 2011

De Zombies

"No es verdad angel de amor...."
¡¡¡ NO, no es verdad !!

Qué manía tienen los humanos de parecerse cada día mas a los Zombies.
¿Que hacemos el sábado? Por la mañana a hacer la compra al carrefur, a poder ser con un chandal cutre, con la goma dada de sí, para sentirnos jóvenes y lozanos. El sábado por la tarde el carrefur parece una concentración de bakalas veteranos. Ordas de maduros casi nunca interesantes, ataviados con sus peores prendas deportivas, toqueteando todos los botones de cualquier cosa que funcione con electricidad o baterías, en el departamento de electrónica.
Ellas, que no se quedan atrás, en la sección de perfumería untandose la misma mano con tantas colonias diferentes, que lo raro sería que terminase por oler bien. O en la de Joyería, viendo de cerca todas esas joyitas que a buen seguro nunca lucirán.
En el caso de unos y otras, lo normal es que terminen por poner en el carrito de la compra, un paquete de detergente y dos cartones de leche desnatada. Luego, hacer una cola casi pornógrafica en la "caja ¿ rápida?", luego hacer cola en la pasarela mecánica, luego hacer cola para salir del parking del centro comercial, luego hacer cola por media docena de calles atascadas hasta llegar a casa...y luego, tirarse en el sofá, auto-convencidos de que hemos aprovechado la mañana de una forma muy muy productiva.

¿Y el sábado por la tarde?
Bueno, por la tarde,  ellos cambian su chandal por unos vaqueros y una camiseta con algún motivo -que no les pega ni queriendo-, del tipo "una carta de ajuste", o el logotipo de "Play-Boy" en texto plateado enorme y brillante en mitad del pecho. Claro, ver a un tipo medio calvo, con barriga y dos teta-pectorales con esa camiseta, desde luego es como para quedarse a verlo. Y ellos felices por que piensan que nos estamos  fijando en él. Si es cierto, pero  valla...con un par de sutiles diferencias de intención.
Ellas no. Aquí la cosa ya cambia: Ellas se arreglan como si fuesen a su primera cita. Se pintan, se perfuman, se ajustan el modelito en cada reflejo de cada escaparate... ellas se creen que están monas. Y habitualmente lo consiguen. Pero claro, llevan al lado un un barrigudo con una camiseta de Play-boy con texto enorme y plateado en mitad del pecho. Y entonces eso ya no hay quien lo arregle.
En cualquier caso, el destino es el mismo: El centro comercial.
La diferencia es que ahora irán a la última planta, después de visitar todas las tiendas de ropa sin comprar nada. Ellas fijándose en cada detalle de cada escaparate, y ellos intentando enterarse de como va el partido, a medida que pasan por delante de la cristalera de una cafetería. Así durante dos o tres horas, sin apenas mencionar palabra. Eso si: De ganchete, cogidos del brazo.
Los mas osados puede que incluso tomen un café, vallan al cine a ver cualquier película que criticarán hasta la muerte de camino a casa....y si hay suerte (sobre todo para ellos), el polvete findesemanero.
Y de nuevo sentirán que han aprovechado al máximo sus vidas. Se creerán que tienen una vida social extrema. 
Lo mejor está por llegar: El domingo.
Si hace bueno, ellos -de nuevo con su chandal de cuando tenían 20 años- se pasaran la tarde en la gasolinera limpiando el coche. Ellas, se quedarán adecentando la casa. Y finalmente irán a aquella cafetería tan lejana, a dos manzanas de su casa, a tomar un café antes de volver a su rutina semanal.
El lunes, en el trabajo, todos contarán la ingente cantidad de experiencias que han tenido posibilidad de practicar durante el fin de semana. Y lo peor de todo, es que casi todos/as, lo dirán plenamente convencidos de que ha sido así.
Pero todos y todas hacen lo mismo: Van como Zombies al centro comercial, a aspirar el coche, a la cafetería, a una tienda cualquiera, pasear al mismo parque tan céntrico....todos, unos detrás de otros. Todos aparcaran en la misma zona, todos tendrán un móvil que han sacado a su operador de telefonía "amenazándolos con irse a la competencia", todos verán la misma serie de televisión tan famosa y comentada, elmismo partido de futbol...
Por eso creo que esta sociedad no encaja conmigo (y fijaos que lo he dicho así, y no al revés).

¿Donde están quienes prefieren dar una vuelta en MTB o hacer una ruta de senderismo lejos de la ciudad?
¿Por qué ya nadie se reúne alargando la sobremesa hasta mezclarla con la hora de merendar?
¿En qué momento han desaparecido aquellos que podían sentarse sobre una roca, allí arriba, en lo alto de aquella loma, contemplando en silencio la ciudad lejana, el vuelo de los pájaros, la forma de las ocas, o el trasiego laboral de las hormigas?
¿Por qué nunca he coincidido con nadie a quien le guste subirse a un lugar despejado a ver una buena tormenta eléctrica por la noche?

Ahora la naturaleza parece que solo mola si la ponen en forma de documental por la dos..
!!! Zombies, que estáis hechos unos zombies¡¡¡

1 comentario:

  1. Pues yo soy de esos que prefieren "cascarse" 111 kilómetros en mtb por el monte lejos de la ciudad,escuchando el rumor de un río,el trote de unos caballos que salen inesperadamente al paso,disfrutar de un buen paisaje en silencio,odio ir al carrefour o mirar escaparates y menos aún meterme en un bar para ver ese "coñazo" que llaman fútbol...

    ResponderEliminar