viernes, 1 de junio de 2012

De regreso

"Regresar". Pocas veces una sola palabra encierra tal cantidad de significados y sentimientos. Eso es capacidad de almacenamiento, y no la de los pendrives del carrefur...
Regresar implica reencontrarse con lo de antes. Implica apreciar los cambios ocurridos durante nuestra ausencia. Implica comparar de dónde venimos y a dónde hemos llegado.
Regresar significa comparar, recordar y reflexionar.

Regresar, en definitiva, significa empezar a escribir el siguiente capítulo. Un nuevo capítulo que será tan importante como los anteriores...pero será diferente.

Regresar, te dota da una capacidad de observación mucho más amplia, que te hará comprender realmente la diferencia entre lo cómodo y lo necesario, entre lo serio y lo importante, o entre el pasado y el futuro.
Además, te permitirá un puesto de observación privilegiado, pues podrás observarlo desde el presente: ahora.

Regresar significa también, reorganizar tus prioridades. En los siguientes días al regreso, tus índices porcentuales de multitud de cuestiones relacionadas con lo conceptual, se revolverán. Así, podrás otorgar un nuevo significado a cuestiones como la amistad y el cariño, la solidaridad, el esfuerzo...
Aprenderás, poco después de tu regreso, a disfrutar realmente del esfuerzo para lograr un objetivo, del que también disfrutarás más, comprendiendo el esfuerzo empleado.

Regresar te permitirá ser más consecuente y más responsable, si cave, con el medio, y los animales. Algunos humanos incluidos.

Al regresar, también te volverás a topar con tus miedos y tus tristezas. Pero ahora podrás mirarlos directamente a los ojos. Comprenderás que, por encima de esa tristeza, existe una razón. Una razón que te ha pedido perdón muchas veces, seguro, aunque eres tu el que no quiere perdonar, por temor a que llegue el olvido. Quizás crees que si pasas página, y dejas de emplear tanto tiempo en recordar, simplemente te olvidarás...pero no es así. Lo importante no se olvida. Nunca.

Regresar también implica una montaña de cuestiones menos reflexivas o dogmáticas, como volver a nuestro trabajo, a nuestro sofá, a nuestras facturas...
Pero una vez has regresado, se apreciará en ti una sutil diferencia. Un pequeño brillo. Algo que seguramente no se puede describir con palabras, pero que hace que se te vea mas vivo que antes.
Por que al final se trata solamente de eso: De vivir. Y de ser feliz.

Es hora de empezar un nuevo capítulo.