jueves, 20 de enero de 2011

De hijoputas

Siempre he presumido de una cosa. Realmente, creo que es de lo único que he presumido: De mi capacidad de observación. Y luego me dedico un buen rato a sacar conclusiones de lo que he observado con tanta atención.
Así, por poner un ejemplo simple de deducción observacional, si el conductor de delante, conduce un Ford Fiesta Xr2 de color rojo metalizado, con un alerón tan grande que parece sacado de un escalextric, con doble tubo de escape, en los semáforos sufre del síndrome de la "pierna loca" dando constantes y breves  acelerones como si estuviese a punto de salir el primero en una competición, tiene la música a todo lo que da, con las dos ventanilals abiertas así granice, y una mano por la ventanilla desde el codo, y va repanchingado en el asiento con cara de "¿que pasa? ¿algo no está bien?", llegaremos a la conclusión de que es un maqui de la vida. Un tujo. Un "montuniño", que decimos los gallegos. Un paleto integral.

Bueno, este era un ejemplo fácil.Otro ejemplo: Si alguien se queja de algo que has hecho, pero a los 15 días te hace a ti exactamente lo mismo por lo que protestaba, y con todo, se pone de víctima, tienes que pensar que es una persona incongruente, con un perfil psicológico desordenado y poco fiable.

Pero yo voy un poco más allá: Si conoces a una persona te dice a ti, -que no llegas ni a mil euros al mes,- que la economía de este país es un asco, echándole la culpa al gobierno, pero tiene dos o tres coches, varios pisos en propiedad con contratos de alquiler en "B" defraudando a hacienda, 2 trabajos, uno de ellos también en "B", pero sigue echándole la culpa al gobierno de la economía y lo complicado que está el tema laboral, y encima te enteras de que en su casa entran todos los meses en torno de los cuatro mil euros, la mayor parte en "B", la conclusión a la que se llega, de entrada, es que es una persona que no puede de ninguna manera tener credibilidad.  Si miente y roba de esa manera, tiene por narices que ser una mala persona. De entrada, insolidario. Posiblemente un egoista redomado.Con toda seguridad, un rata consumado.

Por eso llego a esta conclusión:
Hay tres tipos de hijoeputas: el físico, el metafísico y el esférico.
El físico es porque su madre es, físicamente, puta.
El metafísico es porque su madre es una santa, pero él es un hijoeputa.
El esférico es... que es hijoeputa... lo mires por donde lo mires.

Lo que se encuentra uno por el centro, oye...

3 comentarios:

  1. Yo nunca he conocido a un hijo de puta. Siempre me he topado en vida con personas simplemente perfectas. Un abrazo :)

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  2. Pues conserva esa buena suerte que tienes. Y si eso repartela :)

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  3. los hijos de puta tienen suerte,eso está más que comprobado,el mundo está hecho para ellos

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