viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Blanco o negro?


¿Nunca habeis tenido esa sensación de "pa qué habré abierto la boca" o "por que habré seguido con el tema"?
Por que , al final, la cosa siempre termina por torcerse. Hacia cualquier lado, pero se tuerce.
Es una de esas máximas de Murphy, que sólo recordamos, cuando se ha torcido el tema, y nunca antes.

-...eso es anegro-.
-No: Eso es blanco-
-Que no, que no: Que es negro-.
-Joer, ¿no lo ves? Es blanco nuclear, tio...-
-No me jodas, eso es más negro que el culo de Obama...-
-¿Pero qué dices? ¿Estas ciego?...-

Con lo facil que hubiese sido admitir ante la segunda réplica un "bueno, vale, para ti la pelota: Es negro negrísimo de la muerte".
Además, si es una gilipollez como un piano de grande.

Qué mania tenemos de discutir por chorradas. Qué más da si es negro, blanco o verde fluorescente.
¿Es importante?
NO.
Punto pelota.

Además, todos sabemos que le daremos el color (y/o/u tonalidad) que más nos convenga, en función de las circunstancias momentaneas.

Si en el fondo (aunque no sea muy en el fondo del todo), sabemos que realmente tampoco es que sea blanco blanquísimo. Si un tonillo grisaceo, si que tiene. Y si no le diese tanta luz, incluso un puntito de marrón-gallumbo, si que vemos. Aunque no lo admitamos.
Asi que, ¿por que te empeñas en convencer a alguien de algo que ni siquiera tú tienes tan claro?

Seguramente por el placer de verse vencedor de una discursión.
Por muy absurda que esta sea.

Criaturitas...

1 comentario:

  1. si es que en el fondo nos gusta discutir, jajaja. Y sigo escribiendo con la wifi del vecino, te diré, jajaja. Un saludo

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