miércoles, 10 de noviembre de 2010

De malas artes

Entiéndase como "mala arte" toda acción u omisión que realiza un sujeto, con la intención de conseguir un objetivo, a través de prácticas de dudosa reputación. O así me lo aprendí yo.

En un trabajo de oficina como el mio, me veo constantemente rodeado de malas artes. Le llaman mobbing, y no necesariamente tiene que ser directamente un acoso. Es suficiente con que te vallan minando día tras día con pequeñas fruslerias. Incluso poner silencios donde antes había conversaciones. O desautorizar al veterano en pro del nuevo, delante de los compañeros, con cualquier tontería. O no decir nada cuando se tendría que decir. Los trepas, los pelotas y los enchufados son también claros ejemplos de malas artes laborales. Todos sabemos a que me refiero cuando vemos "cosas raras" casi nunca demostrables. Yo siempre digo que mi trabajo es un nido de víboras. Pero es el que tengo. Y mi sueño seria llevar conmigo un lanzallamas algún día. Pero lo dejaré para cuando me toque la lotería.

En el supermercado, la señora mayor que se cuela haciéndose el avión alegando despiste ocasional y transitorio, por estar embobada con el precio tan barato que tiene el pollo hoy, también practica las malas artes. O que cuando llega una nueva cajera para acelerar una cola lenta, los que estaban por detrás de ti, pasen a estar por delante.

Esas "malas artes", se ven incluso en el banco, cuando el cajero de la caja, donde te recogen los dineros, se niega a facilitartelos por que "para eso ya está el cajero automático". Que wevos que tienen los señores cajeros.

También en el atasco de cada día, donde un dios del volante aprovecha tu distancia de seguridad para, con un quiebro de volante, colarse al milímetro. O el peatón que se salta el semáforo "por que llueve".
O Caminando, el señor que viene de frente con paraguas, pegado a la pared, y se detiene delante de ti, que vas sin paraguas, con la clara intención de que te quites del medio, y le dejes pasar por debajo de los salientes/balcones.
O en el peaje, cuando se niegan a cobrarte con un billete superior a 20 euros, a pesar de ser moneada legal, y para joderte, te dan 47 euros en monedas de euro, cincuenta cts y 10 cts. Suele ser el inicio de una guerra de monedas, pues para la siguiente le pagaré en monedas de centimo.Eso si: dejándole 2 céntimos y una hoja de reclamaciones de propina.
En el centro de atención al cliente de tu operador de telefonía, cuando te activan (y cobran) una tarifa plana, y luego insisten en que te la han ofrecido y tu la has aceptado, a pesar de no existir ninguna prueba ni grabación que avale esa tesis.
En los amigos que se empeñan en competir por amistades de terceros, con el único afán de demostrarse a si mismos, -y si eso a los demás-  que su vida es mejor y mas feliz que la de cualquier otro, o la tuya propia, con artimañas tan cutres como organizar un evento al que saben que no podrás asistir, para posteriormente reprocharte la no asistencia o tu cabreo.
En los que apoyan un partido político que fomenta la legislación necesaria para que parte de la población tengamos menos derechos que los demás.
Los votantes del PP son cómplices de querer que yo sea menos que ellos, por no ser como ellos.
Los que quieren caer bien a todo el mundo y terminan por ser tachados de cínicos. Nadie  le puede caer bien a todo el mundo en todos los aspectos.
Incluso se ven retazos de, ya no malas artes, sino directamente "artes perversas", en lugares como los parques infantiles cuando dos madres discuten por qué hija llegó primero al columpio.
O cuando vas a subirte al coche y compruebas que el de delante y el de atrás han aparcado apoyados físicamente a las defensas de tu coche, impidiéndote toda posibilidad de maniobra, teniendo además algo que decir, por no haberte puesto a pitar para que salgan del bar a las 2 de la madrugada molestando a los vecinos, en vez de llamar a la grúa.
El que aparca en doble fila ante un hueco vació, merece un episodio para él sólo.
El vecino que se empeña en buscar los límites de tu paciencia, haciendo que todo el mundo se levante a la hora a la que él se tiene que levantar (las 5 y media de la madrugada), con el sano pretexto de que "es su casa y hace lo que le da la gana", y eso incluye el desperezarse mientras se ducha y desayuna con la radio a todo trapo.
Malas artes se pueden encontrar, sin rascar demasiado, incluso en el propietario del local de enfrente, cuando ya son 5 noches seguidas las que le salta la alarma, y no quiere pagar para que se la ajusten, alegando "que alguien le ha dado un golpe en el cristal del escaparate".
Soberanamente me preocupan las malas artes de quienes teniendo una flamante y malpagada plaza de aparcamiento en su edificio, siempre dejan el coche en la calle, a pesar de los problemas de aparcamiento que existen.
Y se me vienen a la cabeza más adjetivos como "insolidaridad", pero un insolidario no deja de ser alguien que, con malas artes hace algo sin plantearse el perjuicio que pueda ocasionar. Por que los que encima se lo plantean y se la pela, además son unos cabrones.
Yo creo que es esta ciudad que me pone malo.
A ver si mañana escribo sobre algo positivo.

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